Materiales y procesos
Rotomoldeo: ventajas, limitaciones y aplicaciones industriales
Un proceso subestimado que produce piezas huecas de gran tamaño con inversión en molde accesible.

El rotomoldeo consiste en calentar un molde cerrado que gira en dos ejes mientras el polvo de resina, generalmente polietileno, se funde y recubre la pared interior de forma uniforme. El resultado son piezas huecas sin líneas de unión.
La principal ventaja frente a inyección o soplado es el costo de molde: al no requerir presión, los moldes de rotomoldeo son más económicos y permiten producir piezas de gran tamaño, como tinacos, contenedores y juegos infantiles.
El proceso es lento comparado con inyección: un ciclo puede tomar entre veinte minutos y varias horas según el tamaño de la pieza. Por eso el rotomoldeo conviene para volúmenes bajos o medios, no para producción masiva.
El espesor de pared es más difícil de controlar con precisión que en inyección, y las tolerancias dimensionales son más amplias. Es un proceso ideal cuando la funcionalidad importa más que el detalle fino.
Las aplicaciones típicas incluyen tinacos, tambores, kayaks, juegos infantiles, tanques de combustible y mobiliario urbano. Cualquier pieza hueca de gran volumen es candidata natural para este proceso.
Al cotizar un proyecto de rotomoldeo, considera que el diseño de molde y los ángulos de desmolde son distintos a los de inyección. Trabajar con un moldero especializado en rotomoldeo desde el diseño evita rediseños costosos.